Agronegocios: el argentino que traslada menonitas de Bolivia a Surinam

¡COMPARTÍ!
Menonitas en Bolivia

Poca gente lo sabe, pero en el mundo existe un país que es bosque nativo en el 92,6% de su territorio, lo que lo convierte en uno de los mayores paraísos ambientales del mundo.

Y está en América del sur: se llama Surinam, un territorio más pequeño que Uruguay, ubicado al norte de Brasil y entre Guyana y Guayana Francesa.

Lo que está sucediendo en ese país, y que acaba de conocerse por una investigación de Nómadas, en Bolivia, es que 30 mil de esas hectáreas de bosque están siendo destinadas para un proyecto agrícola que se llevará a cabo con la llegada a Surinam de 50 familias menonitas provenientes de Bolivia.

La empresa que traslada a los menonitas de un país al otro es Terra Invest, uno de cuyos socios es Adrián Barbero, un argentino nacido en Córdoba y nacionalizado boliviano. En su Linkedyn se presenta como especialista en agronegocios, “primer desarrollador de proyectos menonitas en Surinam y Guyana”, y “experto en inversiones y desarrollo de tierras agrícolas y ganaderas”.

Barbero admitió a Nómadas que si los menonitas piensan hacer lo que quieran habrá una “deforestación desmedida” en Surinam. Y que “el impacto será muy fuerte”, pero que no están en lugares donde pueda haber problemas con los indígenas. Asegura también que a los menonitas sólo se les permitirá deforestar el 50%.

Pero la investigación cita a numerosas organizaciones ambientalistas y comunidades originarias, que advierten el riesgo de desencadenar una deforestación masiva.

Menonitas en Bolivia
Una nueva colonia menonita en pleno proceso de construcción, en la región del Chaco cruceño. (Revista Nómadas).

Mirá la investigación original de Revista Nómadas

Cómo se gestó

En Santa Cruz, Bolivia, hay más de 120 colonias menonitas. Terra Invest lleva dos años de negociaciones con el gobierno de Surinam para el traslado de parte de esta comunidad. Así consiguieron la concesión de 30 mil hectáreas, que son parte de un proyecto con el que se pretenden convertir en cultivos 300 mil hectáreas (1,8% del territorio).

Barbero le dijo a Nómadas que se considera el «referente mundial de los menonitas» porque estos representan el 50% de su clientela y porque, según sus palabras, los entiende y cuida que no sean mal vistos.

Según Adrián Barbero, el proyecto es una iniciativa del gobierno de Surinam, que le pidió llevar agricultores para transformar bosques en áreas de cultivo de soja y maíz, con el fin de obtener granos para alimentar pollos y garantizar así la comida para sus pobladores.

Menonitas de Bolivia
Jóvenes menonitas, en una colonia de Santa Cruz. (Revista Nómadas).

Conflicto con ambientalistas

De esta manera, el Estado concesiona terrenos para los menonitas de Bolivia, mientras que los indígenas llevan décadas, desde su independencia de Países Bajos, reclamando que les reconozcan su derecho sobre la tierra que habitan.

En la investigación, Iona Edwards, parlamentaria indígena, señaló a Nómadas que el Gobierno no les infomó ni les consultó sobre el tema. Sólo en octubre 2023 les confirmaron que el proyecto piloto es de 30 mil hectáreas para 50 familias, y nada más; ni siquiera saben dónde quedan los terrenos concesionados.

Otro testimonio que aparece en el informe es el de Monique Pool, directora de la Fundación Patrimonio Verde Surinam, que atribuye la falta de información del gobierno a la intención de que no se conozca este y otros proyectos que afectan la riqueza forestal de Surinam.

Al ser consultado por la posibilidasd de un conflicto con las comunidades locales, Barbero asegura que se llegó a “acuerdos con la gente de las comunidades Tibiti y Witagron”. Cree que será un copnflicto “pacífico” y que el tema “debe ser discutido por los políticos”. Y negó que el proyecto esté asentado en tierras indígenas.

“¿Dónde está el plan? ¿Por qué no puede haber transparencia? Pedimos un estudio para poder determinar científicamente cuál podría ser el efecto de la agricultura menonita a gran escala en el medio ambiente”, le dijo Gwendolyn Smith, de la organización Green Growth Surinam, al diario De Ware Tijd, de Paramaribo

(*) Informe elaborado a partir de la nota original de Fernando Soria en revista Nómadas.